Dol-de-Bretagne: una visita llena de encanto
Visitar Dol no es solo descubrir Bretaña. ¡Es también viajar a la época medieval! Y con razón, ya que la ciudad fue la capital religiosa de Bretaña en el siglo IX, antes de convertirse en ciudad episcopal hasta finales del siglo XVIII. Basta con dar un paseo por la catedral de Saint-Samson y su fachada fortificada para transportarse a la época medieval. En cuanto a sus delicadas vidrieras talladas y su gran cristalera, no hacen más que reforzar lo que ya sabemos. ¡El patrimonio de Dol es un auténtico tesoro!
Continúe su visita entre cultura y naturaleza dirigiéndose al menhir de Champ Dolent. Este monumento neolítico, uno de los más altos de Bretaña, le abre las puertas a un recorrido histórico por Dol-de-Bretagne. Empiece por la Grande Rue des Stuarts y sus bonitas callejuelas empedradas. ¿Y cómo hablar de una visita a Dol sin mencionar la Maison des Petits Palets, la casa más antigua de estilo románico de Bretaña y una de las más antiguas de Francia? Verá, sus espléndidas arcadas hablan por sí solas.
Cathedrale Saint Samson Dol De Bretagne Simon Bourcier 889
Maisons A Pans De Bois Grand Rue Des Stuarts Dol De Bretagne Alexandre Lamoureux 1018
Jardin Des Douves Dol De Bretagne Alexandre Lamoureux 1021
Vue En Drone Le Mont Dol Alexandre Lamoureux 1030
Escalade Mont Dol Alexandre Lamoureux 304
Statue Notre Dame De L Esperance Mont Dol Simon Bourcier 876Visita Dol-de-Bretagne y el emblemático Mont-Dol
A pocos kilómetros de la ciudad, no te pierdas el Mont-Dol. Con sus 65 metros de altura, esta roca granítica dejará huella en tu visita.
Este lugar ofrece unas vistas impresionantes de la bahía del Mont-Saint-Michel, pero también es objeto de leyendas en Bretaña. Se cuenta que San Miguel estaba celoso del diablo después de que este construyera un inmenso palacio sobre la roca que hoy se conoce como el Mont Saint-Michel. Para vengarse, le propuso cambiarlo por un castillo de cristal en la cima del Mont-Dol. Pero el edificio era en realidad de hielo y se derritió para formar el estanque. ¡Todo se explica!
Como habrán comprendido, el Mont-Dol es un auténtico símbolo del patrimonio bretón. Cerca de este yacimiento paleolítico, el rocódromo es el lugar preferido de los amantes de las sensaciones fuertes.































