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Edad Media y bellos edificios

La época medieval ha dejado algunos raros edificios en la región de Saint-Malo. Una visita a la abadía de Notre-Dame du Tronchet y a sus jardines, una parada en el monasterio de Beaufort o una escala en Saint-Suliac te harán viajar en el tiempo varios siglos atrás.

La Abadía Notre-Dame du Tronchet

En el siglo XII, un ermitaño llamado Gaultier se retiró en el bosque de Mesnil para rezar en soledad y contemplar la naturaleza. Atraídos por su fe, numerosos fieles se establecieron en una comunidad religiosa. Esta dio origen a una primera iglesia, que más tarde se convertiría en la abadía Notre-Dame du Tronchet.

En el siglo XVII, la abadía fue reconstruida un poco más arriba en la colina, lejos de los pantanos. La fachada de estilo neoclásico conservó, sin embargo, de la primera iglesia del siglo XII, una gran ventanal con dos parteluces.

La abadía, de plano cruciforme, solo comporta una nave y termina en una cabecera recta. Está coronada por un campanario constituido por tres pequeñas cúpulas superpuestas. Alrededor de las ruinas del claustro encontramos los jardines, en donde los monjes cultivaban hortalizas y hierbas medicinales.

El monasterio Notre-Dame de Beaufort

Un monasterio sigue funcionando en Beaufort, en el municipio de Le Plerguer. Una comunidad de monjas de la Orden de los Hermanos Predicadores se instaló en una antigua mansión, el Castillo de Beaufort, cuyos orígenes se remontan a la Edad Media.

Durante los oficios, las dominicas tocan un instrumento de música llamado Kora. Se trata de un arpa africana formada por media calabaza cubierta por una piel de buey apergaminada, y atravesada por un largo mástil de madera, al que van sujetas 21 cuerdas.

Las monjas trabajan en la fabricación de iconos, en la confección de mermeladas o en el taller de costura. Todas sus producciones pueden adquirirse en la tienda del monasterio.

El recinto parroquial de Saint-Suliac

Declarado uno de los pueblos más bellos de Francia (Plus beaux Villages de France®), el pueblecito de pescadores de Saint-Suliac, situado a orillas del Rance, es conocido por su iglesia del siglo XIII de estilo gótico (reconstruida). La iglesia primitiva ya existía en el siglo XI, como lo demuestra el frontón de la puerta oeste, de estilo románico.

La iglesia está rodeada de un recinto parroquial con su cementerio. Los recintos parroquiales, característicos de la arquitectura religiosa rural, son un tipo de construcción que escasea en esta parte de Bretaña.

Dentro de la iglesia descubrimos numerosas obras dedicadas al patrimonio marítimo, así como también exvotos en forma de modelos reducidos de barcos.