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Los sabores bretones

Delicias dulces y sabores yodados de Bretaña

La mesa bretona es variada e inventiva. Algunas de sus especialidades son conocidas en el mundo entero, como las crêpes de trigo candeal o las de trigo sarraceno, que se degustan con un tazón de sidra.

Delicias de Saint-Malo

¿Conoces los craquelins, esas galletas originarias de Saint-Malo? Esta especialidad bretona data de la Edad Media y debe su nombre al neerlandés crakelinc, que significa «que cruje entre los dientes». Son unos panecillos suflés de forma redonda y bordes levantados, deliciosos untados con mermelada, miel, mantequilla o caramelo de mantequilla salada. También se los puede saborear en el aperitivo con aderezos salados, como rillettes de pescado o pasta de sardina.

El yogur Malo es una especialidad láctea muy conocida de la ciudad corsaria, reconocible por su envase de cartón ligeramente cónico. Este yogur cuajado contiene quimosina o cuajo, una enzima que permite predigerir la leche. La marca también produce un requesón elaborado según el método tradicional, haciendo escurrir el queso en bolsas de tela. Este escurrido de más de 72 horas, lento y natural, permite obtener el sabor y la textura de antaño.

Y por supuesto, puedes encontrar todas las otras especialidades dulces de Bretaña en las mejores pastelerías de la zona: caramelos de mantequilla salada, far bretón, kouign-amann (tarta de mantequilla), sablés bretones (galletas tipo polvorón) y crêpes dentelles (barquillos).

Ostras de la Costa Esmeralda

La ostra de Cancale es, con mucho, la más famosa de Bretaña. Criada en la bahía del Mont-Saint-Michel y mecida por las mayores mareas del mundo. La encontrarás en dos formas: plana y cóncava. Cada día, los ostricultores instalados en los muelles venden su producción, de gran frescura.

La ostra plana, también llamada belon de Cancale, debe su nombre a un río del Finistère. Era muy apreciada en la mesa de Luis XIV por su carne firme y blanca, y su sabor con notas de avellana. La ostra plana, producida hoy en aguas profundas en la bahía del Mont-Saint-Michel, sigue siendo un manjar de excepción.

La ostra cóncava necesita tres a cuatro años de cultivo. Se consume tanto cruda como cocida. La Cancale se caracteriza por su sabor yodado pronunciado. Escoge tus ostras en función de su tamaño. Los calibres van del 5 al 0. Cuanto más pequeño es el calibre, mayor será el tamaño de la ostra. Las pequeñas, de calibre n° 5, pueden consumirse como entremés en el aperitivo. Para el almuerzo, prefiere las ostras de calibre n° 3, acompañadas de pan fresco untado con mantequilla salada Bordier.

Productos «Made in Local»

Los cultivos hortícolas que se extienden a lo largo del litoral de Bretaña gozan de un clima oceánico templado. Las frutas y hortalizas (repollo, zanahorias, patatas tempranas, puerros y manzanas de sidra) son ampliamente consumidas y exportadas. Prince de Bretagne, creada en 1970, es la marca colectiva de los horticultores de la costa norte de Bretaña. En los puestos de los mercados encontrarás magníficas verduras que vienen directamente del productor.

Los amantes de la carne apreciarán el cordero Grévin, criado en los prados salados. Se alimenta con salicornia y verdolaga marina, que le dan ese sabor deliciosamente salado. No dejes de probar la famosa galette-saucisse o hot-dog bretón (crêpe salada rellena de salchicha), ¡una receta muy popular en Bretaña!

Y para seguir saboreando el recuerdo de tus vacaciones en Bretaña, no olvides espolvorear tus platos con algas comestibles producidas en Saint-Malo, como el wakamé o la lechuga de mar…