Saint-Benoît-des-Ondes

o Sanctus Benedictus de la Marine

Saint-Benoît-des-Ondes ©PContin

Enclavada detrás de la presa de la Duchesse Anne

Saint-Benoît-des-Ondes se extiende a lo largo de la ruta de la bahía del Mont-Saint-Michel, en el corazón de la Marisma Blanca. Esta localidad nació en el siglo XII. La parroquia, denominada entonces priorato de Sanctus Benedictus de la Marine, se convertirá en Sanctus Benedictus de Undis en el siglo XVI.

Como sus vecinas Hirel y Vildé la Marine, se trata de un conjunto dispar de aldeas de pescadores construidas sobre depósitos conchíferos, esos bancos de arena y conchas que son producto de la acción de las mareas, vientos y corrientes. En el siglo XI, Alain, duque de Bretaña, emprende la construcción de la futura presa de la Duchesse Anne sobre la cadena de dunas que separa la marisma del mar.

El pueblo, resguardado de las olas, permanece sin embargo rodeado de pantanos. Se emprenderán obras de drenaje para regular la evacuación del agua de la marisma hacia el mar mediante un sistema de canales y compuertas.

 

Una pesquería tradicional

Una de las especificidades de la bahía del Mont-Saint-Michel, que es también una rareza y algo único en el territorio de la aglomeración, se puede descubrir con marea baja a 3 o 4 km de la orilla: se trata de la pesquería tradicional llamada «la Pauvrette», todavía en funcionamiento. Estas trampas para peces, cuya existencia se remonta a la prehistoria, forman parte ahora del patrimonio, y las técnicas de pesca asociadas a ellas están inscritas en el Inventario del Patrimonio Inmaterial. Estas se componen de ramas de madera trenzadas entre dos estacas de roble de 250 a 300 metros de largo, en forma de embudo, con el extremo orientado hacia el mar abierto. Colocadas en la zona intermareal y sumergidas durante la pleamar, capturan el pescado al bajar la marea.

 

Belvédère des Ondes

Como su vecina Hirel, Saint-Benoît también alberga antiguos molinos de viento. Uno de ellos en particular llama la atención: el Molino de la Croix, que data del siglo XVIII. Adquirido por el municipio en 2002 y transformado en obra de arte, hoy se lo conoce con el nombre de Belvédère des Ondes (Mirador de las Olas). Este molino, idealmente situado en la ruta turística de la Bahía del Mont-Saint-Michel, y deliberadamente depurado, reviste ahora un vestido de acero Corten cuyas curvas recuerdan las ondulaciones marinas. Dispone de una amplia terraza panorámica al aire libre.

 

 

292 hectáreas - 799 habitantes