Plerguer

La Parroquia de Arcar

Las primeras referencias escritas sobre esta parroquia se remontan al siglo IX.
El nombre de Plerguer viene del bretón «Ploev» (parroquia) y del nombre de una persona, «Arcar»: de allí «ploevarcar» (la parroquia de Arcar), y más tarde Plerguer. Pero parece ser que la parroquia existía ya desde mucho antes, porque se han descubierto asentamientos galorromanos en diferentes aldeas. Por Plerguer también pasaba la calzada romana que unía Corseul, en Côtes d’Armor, con Avranches en el departamento francés de la Mancha.

Municipio esencialmente rural

Plerguer está cubierto al sur por los bosques de Beaufort y Mireloup, y por los dos estanques del mismo nombre, verdadera torre de agua de la comarca de Saint-Malo. Al norte es una zona esencialmente pantanosa, que estará en el centro de disputas y juicios para determinar a quién pertenece. Finalmente, Plerguer gana el pleito y hace de estas tierras una fuente de ingresos nada despreciable, transformándolas en zonas de pastoreo que arrienda a los granjeros para la cría de animales.

En 1911 y 1912, las marismas serán sometidas a obras de drenaje. Se cavan zanjas y los canales dividen el cañaveral en parcelas. A orillas de estos canales se plantan álamos.

 

Plerguer

Un municipio rico en piedra

Las viviendas se construyen en granito, extraído del subsuelo y procedente de la localidad cercana de Lanhélin. En el siglo XX también se explota el granito azul de Saint-Pétreux, una aldea situada al sudeste del municipio.

 

Badious

Por el lado patrimonial, cabe destacar la tradicional fiesta de las Badious, que se celebra entre mediados de mayo y mediados de junio, con la llegada de la primavera y de las famosas «badious», las cerezas de Plerguer. Desfile de carrozas, música y mercado tradicional marcan el ritmo de este fin de semana festivo.

Por el lado natural, dos rutas de senderismo y excursiones a caballo permiten descubrir el municipio.

 

2.019 hectáreas - 2.800 habitantes