Cancale

Lugar de interés gastronómico en la bahía del Mont-Saint-Michel

Cancale, o Cancaven en antiguo bretón, significa "ensenada del río"

 

Cancale es un municipio que nace de la reunión de dos parroquias históricas: la Houle, hoy puerto de la Houle, y el burgo, o Cancale d’en haut, pueblo cuyas casas se agrupaban alrededor de la vieja iglesia Saint-Méen de Judicaël.

Hasta 1830, las dos parroquias coexisten. Luego, las autoridades religiosas deciden reunir las dos parroquias en una y se abre la Rue du Port que permite unir ambas aldeas.

A finales del siglo XIX, se construye una nueva iglesia, Saint-Méen, en la place de la République. El burgo se amplía. Poco a poco se van levantando casas a lo largo del antiguo Vau Baudet, que baja hacia el puerto. Más tarde, el desarrollo de la urbanización abarcará los diferentes barrios para formar el actual municipio.

Degustando ostras en el puerto de la Houle en Cancale - Bahía del Mont-Saint-Michel #saintmalotourisme

Las ostras de Cancale 

Con sus múltiples actividades vinculadas al mar, el puerto vive al ritmo de las mareas. Este se desarrolló en un paraje natural resguardado y se estructuró con la construcción de dos diques que delimitan el puerto actual. Pasada la época de los astilleros y de la pesca de altura en Terranova, hoy son la actividad ostrícola y el turismo los que animan los muelles de la Houle, con las idas y venidas de los "jardineros del mar" a las granjas de ostras que se descubren en marea baja.
 

Notre Dame du Verger - Cancale #saintmalotourisme

La Pointe du Grouin, situada al norte del municipio, es el punto de partida de dos franjas costeras: una mira hacia la bahía del Mont-Saint-Michel, la otra, jalonada de bonitas playas y puntas rocosas, pertenece a la Costa Esmeralda.

13 km de caminos costeros y numerosos caminos interiores permiten a los amantes del senderismo pasear observando una flora rica y variada.

Resguardada de los vientos dominantes, la costa oriental presenta una vegetación constituida por mimosas y pinos marítimos que se escalonan hasta el pie del acantilado. La ladera norte, dominada por los vientos marinos del noroeste, ofrece una vegetación típicamente bretona de brezales, aulagas y retamas. Termina en la Anse du Verger​ dominada por la capilla Notre Dame du Verger, lugar representativo del pasado marítimo del municipio.

La bisquine La Cancalaise en el mar, en la Punta de Grouin en Cancale #saintmalotourisme

La Cancalaise

Otro orgullo y emblema de la ciudad, la tradicional bisquine la «Cancalaise», réplica de los viejos barcos pesqueros tradicionales de la bahía, se pavonea en las manifestaciones náuticas, a la espera de que embarquen los aficionados a los barcos antiguos.

1.261 hectáreas - 5.900 habitantes