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Paseo con los delfines

¿Te acuerdas del delfín Flipper?

Pues... ¡Flipper y sus amigos han invadido nuestras costas!

Son cerca de 400 en la bahía y forman la mayor concentración de grandes delfines de Europa. Su campo de juego es la bahía del Mont-Saint-Michel: 550 km², o sea, ¡dos veces el tamaño de París! Aquí, estos grandes delfines encuentran una rica biodiversidad para alimentarse.

¡Una experiencia inolvidable!

Con botas o descalzo, con el chaleco salvavidas abrochado, embarca en un semirrígido de la plage Port-Mer, en una bahía color esmeralda en la que se vislumbra la sombra del Mont-Saint-Michel.

Gaël, guía naturalista, y Morgane, bióloga marina, de la Asociación Al Lark, te harán vivir un momento mágico.

Un trabajo de paciencia

A través de esta amplia bahía, habrá que observar, escrutar, estudiar, sin apartar los ojos de los prismáticos, para esperar divisar… ¡una aleta!

"Los delfines pueden recorrer 100 km al día. Fueron avistados esta mañana en alta mar.”

Rumbo al Norte. Cuidado que se mueve… Llegamos a un auténtico paraíso: las islas Chausey. Un archipiélago catalogado como Natura 2.000, formado por 52 islotes en pleamar ¡y 365 en bajamar!

Gaël nos confiesa que los grandes delfines no son los seres pacíficos que las aventuras de Flipper durante tanto tiempo nos hicieron creer.

"Basta con ver las heridas en sus aletas dorsales. La misión de la asociación, precisamente, consiste en contarlos, identificarlos fotografiando esas aletas, localizarlos y comprender mejor sus hábitos".

Gaël, cofundador de la Asociación Al Lark

¡Aletas a babor!

De repente, a lo lejos, avistamos… uno, dos, ¡tres cetáceos! Nos acercamos discretamente para no molestarlos. Las aletas hienden el mar, ¡son diez por lo menos! Toda una colonia, incluso con una cría. De pronto, como por arte de magia, dos delfines saltan en el aire antes de volver a hundirse en el agua turquesa y transparente. Qué potencia y qué belleza, verlos nadar en total libertad.

¡Se ha cumplido un deseo!

La manada se aleja poco a poco del barco hacia nuevos horizontes. Volvemos hacia Port Mer con alma de niños…