El Castillo de Beaufort

Del castillo feudal al monasterio de Beaufort, la historia de las piedras en un paraje de bosques y agua

Fuera del tiempo, un paseo espiritual y una agradable caminata

Una castillo en la confluencia de rivalidades regionales

Situado en el corazón de la comarca de Saint-Malo, en el municipio de Plerguer, el feudo de Beaufort despierta ya en el siglo XI las codicias de Bretaña y Normandía, transformándose en un elemento del sistema defensivo en los márgenes de Bretaña.

Del castillo feudal al monasterio de Beaufort

Su nombre lo dice todo: Beaufort, de bellum, bello, y fortis, fortaleza. En los confines de la comarca de Saint-Malo, en las primeras alturas que dominan la bahía del Mont-Saint-Michel, este paraje albergará sucesivamente tres castillos: en el siglo XII una mota castral, entre los siglos XVI y XVII un castillo y, por fin, una casa solariega que, con las sucesivas transformaciones, se convertirá en el actual Castillo de Beaufort.

 

Un entorno de piedra, agua y bosques

Hoy en día alberga un monasterio de monjas dominicas, llegadas aquí en 1963, y que hicieron de éste un remanso de paz en un entorno privilegiado, dominando el estanque del mismo nombre y enclavado en un macizo boscoso de un centenar de hectáreas. El paraje también ha dado nombre a la compañía de aguas de Beaufort que administra el suministro de agua de la comarca de Saint-Malo.

Una vida de trabajo, meditación y hospitalidad

A fuerza de trabajo, las monjas han sabido recrear un ámbito dedicado al rezo y la meditación, haciendo revivir la larga historia del lugar. En medio de un paisaje de madera y de agua, los oficios se animan con el sonido dinámico de la kora, un arpa venida de Senegal. El trabajo y la artesanía marcan el ritmo de las jornadas. Viven en comunidad y acogen a quienes vienen a hacer un retiro espiritual, en un marco ideal para revitalizarse.

 

Paseos alrededor de los estanques

A proximidad inmediata del monasterio, puedes disfrutar de magníficos paseos a pie o en bicicleta, en la zona de Plerguer o hacia Le Tronchet y el vecino bosque de Mesnil. Algunos bellos recorridos circulares entre los estanques de Beaufort y Mireloup.