El mar

De la costa Esmeralda a la bahía del Mont-Saint-Michel

Es un mar impetuoso en invierno y dócil en verano el que rodea el destino Saint-Malo - Bahía del Mont-Saint-Michel. El canal de la Mancha, en bretón Mor Breizh, es ese estrecho del océano Atlántico que puede contemplarse a lo largo del «sentier des douaniers» (el sendero litoral).

Las grandes mareas

¿Quién no ha oído hablar de las grandes mareas de Saint-Malo? Más que un espectáculo, las mareas marcan el ritmo de la vida cotidiana de los habitantes. A cada instante el mar ofrece un paisaje diferente, barrido por las olas dos veces al día, con el vaivén de la marea.

Durante la luna llena o la luna nueva, la atracción llega a su apogeo. Los coeficientes de marea son superiores a 100. Pescadores y ostricultores se atarean entre flujo y reflujo, teniendo siempre en mente la hora de la marea.

Cada seis meses, cerca de los equinoccios (en marzo-abril y septiembre-octubre), las mareas son todavía más fuertes: son las famosas mareas equinocciales. Muy esperadas por los mariscadores, dado que el mar se retira especialmente lejos, son también muy temidas por los vecinos de la costa, pues los riesgos de inundación son frecuentes durante la pleamar.

Playas y baños de mar

Quien dice vacaciones en el mar, dice ¡baños de mar! Las playas son amplias extensiones de arena fina y remansos de paz a lo largo de una costa recortada y salpicada de pequeñas calas. Seguramente encontrarás la que más se adapta a tus gustos, y ya no querrás irte. ¿Conoces el refrán que dice: un baño de mar al día aleja al médico de tu vida?

¿Quieres saber más sobre las mejores playas de arena fina?

En Saint-Malo, la gran playa o plage du Sillon, de tres kilómetros de longitud, se extiende desde la ciudad intramuros hasta la punta de Rochebonne. La plage du Minihic y la plage du Pont ofrecen espléndidas vistas sobre la bahía de Saint-Malo.

La ensenada de Havre du Lupin, situada entre Saint-Malo y Saint-Coulomb, fue otrora escondite de corsarios y contrabandistas. Allí se practica sobre todo el marisqueo, ya que en marea baja queda completamente descubierta.

En Saint-Coulomb, en medio de la costa Esmeralda, apreciarás la plage des Chevrets, una gran playa de arena y aguas cristalinas rodeada de dunas que ofrece un magnífico panorama sobre el canal de la Mancha y las islas Chausey. La playa Les Dunes du Port, más pintoresca, alberga un pequeño puerto natural con algunos barcos fondeados. ¡Bañarse en la cala es casi un privilegio!

Las playas de Cancale miran hacia la bahía del Mont-Saint-Michel y están al resguardo de los vientos dominantes. La plage du Vergel está adosada a la cadena de dunas, detrás de la cual encontramos una pequeña laguna. La de Port-Mer, playa familiar por excelencia, permite embarcar para dar un paseo en barco.

¿Qué tal un paseo en barco?

Aprovecha las vacaciones para disfrutar de una escapada marítima. Nada más estimulante que un paseo por la inmensidad azul. Seguro te sorprenderá el color del agua, con sus reflejos verde esmeralda…

Descubrir la bahía de Saint-Malo por mar es toda una aventura. Déjate tentar por una excursión en velero tradicional, en el balandro corsario Le Renard o en L’Étoile du Roy. No es necesario que sepas navegar, descubrirás la navegación a vela participando en las maniobras con la tripulación.

Distintas compañías marítimas proponen excursiones hacia las islas Chausey, frente a la bahía del Mont-Saint-Michel. Un paseo rumbo al cap Fréhel es una buena oportunidad para admirar los espectaculares acantilados que dominan el mar desde casi 70 metros de altura.